El trabajo social es una profesión enfocada en el mejoramiento de la vida de personas, familias y comunidades que enfrentan problemas de pobreza y el acceso a la salud, evaluando las necesidades de las personas, mientras identifican problemas como dificultades económicas, salud mental o violencia doméstica, para la creación y puesta en marcha de planes de intervención adaptados a dichas necesidades, que incluyan apoyo emocional, consejería, recursos y servicios que les ayuden. Estos profesionales defienden los derechos de las personas y grupos vulnerables, mientras escuchan y respetan sus necesidades, actuando de forma rápida en situaciones de crisis, enfocándose en la toma de medidas inmediatas para su seguridad y bienestar, para la protección de las personas en riesgo. Una de las funciones clave de los trabajadores sociales es la educación sobre el autocuidado y habilidades para la vida, incluyendo la gestión del dinero y resolución de conflictos, con el fin de que aprendan el manejo de sus situaciones y disminuyan su dependencia de los servicios sociales. Los pasantes trabajan junto a otros profesionales y organizaciones para coordinar servicios, garantizando que las personas reciban un apoyo completo que cubra todas sus necesidades, lo cual permite el abordaje de los problemas desde diferentes ángulos.