El trabajo en control de calidad se asegura de que los productos o servicios cumplan con los estándares establecidos antes de llegar a los clientes, a través del diseño y aplicación de procedimientos que garanticen que todo sea consistente y de alta calidad, incluyendo la creación de criterios de calidad y la puesta en marcha de métodos de prueba y evaluación para verificar que los productos realmente cumplan con esos estándares. También realizan inspecciones y pruebas durante todo el proceso de producción o prestación de servicios, incluyendo inspecciones visuales, pruebas funcionales y análisis técnicos para la detección de defectos o desviaciones de lo que se especificó. Además, investiga el origen de esos defectos y trabaja con el equipo de producción para hacer las mejoras o correcciones que sean necesarias. Otra tarea clave es la documentación de los resultados de las pruebas e inspecciones, a través del registro de los hallazgos, la preparación de informes de calidad y el mantenimiento de registros detallados para asegurar la trazabilidad y cumplir con las normativas, con el fin de guardar evidencia de que se han tomado las medidas necesarias para mantener la calidad, e identificar áreas donde se puede mejorar. Además, colabora con otros departamentos, como producción e ingeniería, para la mejora de los procesos y estándares de calidad. Finalmente, forma y orienta al personal sobre las prácticas y procedimientos de calidad.