El trabajo en el campo involucra tareas esenciales relacionadas con la agricultura, la ganadería y la gestión de los recursos naturales, siendo la principal responsabilidad la producción agrícola, incluyendo la preparación del terreno, la elección y la plantación de las semillas, y el uso de las técnicas de cultivo, encargándose del crecimiento de las plantas, el control de plagas y enfermedades, y la aplicación de fertilizantes. En la ganadería, se encargan del cuidado y manejo de los animales, abarcando su alimentación e hidratación y la supervisión de su salud, garantizando que los animales reciban el trato adecuado, manteniendo un entorno limpio y seguro, cumpliendo con las normas de bienestar animal, y participando en la reproducción y el manejo de las crías, así como en la recolección de productos como leche o carne. Otra tarea importante es la gestión de recursos naturales, incluyendo la conservación del suelo, la gestión del agua y la protección de la biodiversidad, a través de la aplicación de prácticas sostenibles para asegurarse de que los recursos naturales se usen de manera responsable y se mantengan a largo plazo. El trabajo en el campo también implica el uso y el mantenimiento de maquinaria agrícola, como tractores y cosechadoras, por lo que es importante que los empleados estén bien entrenados para el manejo de estos equipos de forma segura y eficiente.