El trabajo de un constructor se centra en actividades que tienen que ver con proyectos de construcción y obras civiles. En la etapa inicial, se aseguran de que la estructura tenga una base estable y segura, donde se encargan de preparar el sitio, limpiando el terreno, excavando y estableciendo los cimientos. Después se avanza en la estructura como vigas, paredes y techos, siguiendo los planos y especificaciones técnicas con cuidado, para asegurar que el edificio sea estable y seguro. Otra tarea importante de los constructores es el manejo de la maquinaria pesada, utilizando grúas, excavadoras y mezcladoras de cemento para mover materiales pesados y facilitando algunas tareas complicadas. Para esto, es necesario que cuenten con capacitación especializada con el fin de prevenir posibles accidentes. Debido a que la seguridad es muy importante en una obra civil, los constructores deben seguir estrictas normas de seguridad y usar equipo de protección personal, además de estar alerta a posibles peligros, como caídas o descargas eléctricas. El trabajo en construcción también abarca la instalación de pisos, ventanas y puertas, y sistemas eléctricos y de plomería, para lo cual necesitan precisión y atención al detalle con el fin de asegurarse de que todo funcione bien y se vea bien.