El trabajo de un ingeniero industrial es la optimización de los procesos y sistemas, con el fin de hacer que la eficiencia y la productividad de una organización sean mucho mejores, manejando las personas, materiales, información y energía. Su función principal es el análisis y el mejoramiento de los procesos, mediante la revisión de los flujos de trabajo, la búsqueda de ineficiencias y sugerencia de soluciones. Tiene el objetivo la reducción de desperdicios y el aumento de la eficiencia, a través de la implementación de técnicas de manufactura o de la reingeniería de procesos. Otra tarea clave es la planificación y control de la producción, asegurándose de que los recursos se usen de manera eficiente y que los productos se fabriquen a tiempo y con buena calidad, a través de la programación de la producción, manejo de inventarios y coordinación de la cadena de suministro. La gestión de la calidad es otra parte esencial de su trabajo, ya que diseñan y supervisan sistemas de calidad, asegurándose de que los productos o servicios cumplan con lo que se espera, a través de la implementación de normas y programas de mejora continua. Además, se encargan de la gestión de los proyectos, planificando, coordinando y supervisando los proyectos, asegurándose de que todo se termine a tiempo y sin pasarse del presupuesto, con el fin de mejorar la eficiencia de la organización.