El diseño gráfico se especializa en la creación de imágenes en las que se usa herramientas digitales y programas especializados, con el fin de transmitir ideas y mensajes de forma clara, en formatos impresos, digitales y multimedia. Una de sus principales tareas es la creación de logotipos e identidades de marca, así como el diseño de material publicitario, ya sea en papel o en formato digital. Además, son responsables de que los usuarios tengan una experiencia atractiva, a través de la creación de la interfaz de sitios y aplicaciones. También participa en la creación de revistas y libros, donde organiza el texto y las imágenes de manera coherente y agradable. Además, trabaja con los equipos de marketing y desarrollo de productos, para asegurarse de que sus diseños se alineen con los objetivos de la marca y lo que el mercado necesita. En primer lugar, investiga las tendencias para estar al día. Luego, hacen bocetos iniciales y luego revisan sus propuestas según los comentarios que reciben. Para todo esto, no solo necesitan habilidades técnicas, sino también una buena comprensión de teoría del diseño, psicología del color y tipografía.